5 cosas que aprendí durante mi retiro de yoga en Bali

El yoga siempre ha sido más que un simple hobby para mí. Durante los últimos años he utilizado mi práctica no solo para sanarme mental y físicamente, sino también para reconectar con mi ser interior. Vivimos vidas tan ocupadas que a menudo olvidamos revisar lo más importante del mundo: nosotros mismos. Por eso, para mis vacaciones este año, quise dedicarme por completo (o casi por completo) a mi práctica de yoga.
yoga

El yoga siempre ha sido más que un simple hobby para mí. Durante los últimos años he utilizado mi práctica no solo para sanarme mental y físicamente, sino también para reconectar con mi ser interior. Vivimos vidas tan ocupadas que a menudo olvidamos revisar lo más importante del mundo: nosotros mismos. Por eso, para mis vacaciones este año, quise dedicarme por completo (o casi por completo) a mi práctica de yoga.

Como mujer aventurera que viaja sola, Bali parecía el destino más atractivo para un retiro de yoga. Siempre he sentido una conexión profunda y fuerte con la isla (llámalo ideas preconcebidas o como prefieras). Desde que vi Eat, Pray, Love en 2010 algo nació dentro de mí. ¡Sabía que tenía que ir!

Mujer en postura de cobra sobre una esterilla en un pabellón abierto de Bali, con jardín tropical y estatua de Buda al fondo

Aquí están las 5 cosas que aprendí en mi retiro de yoga en Bali:

1.Pude finalmente soltar el perfeccionismo durante mi práctica. Como yogui entusiasta (y persona extremadamente perfeccionista), siempre he sido muy cuidadosa durante mis posturas de yoga. ¿Estoy haciendo mi perro boca abajo lo mejor que puedo? ¿Estoy sintiendo todo lo que necesito sentir? ¿Estoy estirando todos los músculos necesarios de mi cuerpo? Si soy sincera, no tomo mi práctica como una sesión egocéntrica o competitiva. Pero sí solía ser de esas personas que quieren hacerlo perfecto. Gracias a este retiro y a las muchas actividades que realicé durante mis vacaciones, finalmente pude dejar eso atrás y disfrutar verdaderamente del proceso. (Aquí estoy haciendo una trikonasana perfectamente imperfecta).

    Mujer practicando yoga en la postura del triángulo en un pabellón de techo de paja rodeado de vegetación tropical en Bali

    2.Me reconecté con mi energía femenina. Como española viviendo en Londres, a veces olvido cómo canalizar mi energía cuando las cosas no salen como esperaba. Ese es otro motivo por el que soy constante con mi práctica de yoga, ya que me ayuda a desacelerar, respirar y recordar que todo en la vida siempre se acomoda, pase lo que pase.

    3.Pude canalizar mi ansiedad de manera productiva. Durante mi semana en el retiro de yoga en Bali, solo me propuse un objetivo personal: olvidar mi vida en Londres y el estrés cotidiano. Desde el momento en que aterrizé en la Isla de los Dioses, sentí una sensación de calma y relajación como nunca antes había experimentado. Siempre digo que las islas tienen una energía muy especial, pero Bali es algo completamente diferente: verdaderamente la isla más mágica en la que he estado.

    Mujer haciendo yoga en una esterilla acaricia a un perro negro en un pabellón abierto con jardín tropical y Buda al fondo

    4.Tuve “Bali belly” dos veces. Lo primero es lo primero: si eres una persona amante de la comida (como yo), ten en cuenta que en algún momento durante tu estancia en Bali probablemente te enfermarás. El “Bali belly” es la enfermedad típica de los viajeros, y puede que la tengas o no. Solo no olvides llevar un pequeño botiquín si quieres evitar visitas de último minuto al médico. Yo llevé microdosis de medicamentos como ibuprofeno o paracetamol. Créeme, puede marcar la diferencia.

    5.Aprendí a estar más presente en el momento. Me puedo definir como una persona reflexiva y sobrepensadora que disfruta dedicar tiempo a cada posibilidad en la vida. Con los años, he aprendido a apreciar y sacar el máximo provecho de estas cualidades, ya que también tienen ventajas muy valiosas. Pero no es de eso de lo que quiero hablar hoy. Este retiro de yoga en Bali me ayudó a profundizar en mis emociones, permitiéndome sentir más el ahora y vivir el momento presente al máximo, ya que es la única certeza que tenemos por ahora.

      Si tú también estás planeando una escapada así, te dejo dos lecturas que te vendrán bien: mi reseña de la esterilla de yoga de viaje Mikkoa y, si acabas de empezar, lo que realmente cambia cuando empiezas a practicar yoga.

      Compartir:

      Más noticias

      luna

      Rituales de luna llena: para qué sirven y lo que aprendí en mi primera vez

      Celebrar rituales de luna llena alrededor de la energía de este satélite ha sido siempre una tradición ancestral en distintas culturas para ayudarnos a conectar con nuestra propia espiritualidad. En todo el mundo, todos vemos la misma luna brillando en el cielo, noche tras noche, atravesando sus diferentes fases.

      Suscríbete a nuestro newsletter