Los seres humanos estamos más conectados con el universo de lo que creemos, y todo comienza con nuestro propio cuerpo y mente. El yoga es un gran ejemplo de ello, ya que ayuda a responder muchas de estas preguntas existenciales a través del movimiento y las asanas.
Aquí es donde entra la antigua técnica de los mudras, que se utilizan comúnmente durante las prácticas de yoga o meditaciones.
Mudra significa “gesto” o “actitud” en sánscrito, y eran utilizados por los yoguis en el pasado como posturas que canalizan la energía y que permitían conectar a la persona con el Universo. Existen muchos tipos diferentes de estas posiciones de manos y dedos, y cada una tiene un significado distinto, que explicaré en este artículo.
¿Qué son los mudras en el yoga?
Los mudras se utilizan en el pranayama durante los ejercicios de yoga para estimular el flujo del prana (energía cósmica), y cada uno tiene una relación o influencia diferente con el cuerpo, la mente y el prana.
Cada dedo representa un elemento, y ayudan a restaurar el equilibrio del cuerpo. Los dedos y sus elementos son:
Pulgar: representa el elemento fuego (Agni).
Dedo medio: representa el espacio (Akash).
Dedo índice: representa el elemento aire (Vayu).
Dedo anular: representa la tierra (Prithvi).
Dedo meñique: representa el elemento agua (Jal).
¿Cuántos mudras existen?
Los mudras son una parte central de muchos rituales hindúes y budistas, y se utilizan en todo el mundo. Además, existen cerca de 399 mudras en total. Pero hoy no hablaremos de todos ellos: nos centraremos en los cinco mudras más populares.
Gyana (Jnana Mudra). Este es uno de los mudras más conocidos, utilizado predominantemente en la mayoría de prácticas de yoga y meditación y popularizado por los medios. Para crear este mudra, solo debes unir la punta del pulgar con la punta del dedo índice y dejar los otros tres dedos extendidos. La palma debe estar mirando hacia abajo, ya que “conservamos la energía del sol recibida durante el día”. Este mudra se utiliza para mejorar la concentración y el enfoque.
Anjali Mudra. Este mudra también se llama “el saludo” o “manos en oración”, y su nombre proviene de anj, que significa ‘honrar’ o ‘celebrar’. Se utiliza frecuentemente en yoga junto con el Namaste al final de la práctica. Para realizarlo, junta ambas palmas y lleva el mentón hacia los pulgares, mientras inclinas ligeramente la parte posterior de la cabeza hacia atrás.
Prana Mudra o gesto de la vida. Este mudra se utiliza cuando nos sentimos agotados o cansados, ya que ayuda a equilibrar el elemento vital del cuerpo. Contribuye a mejorar la visión y la salud en general, mientras activa la energía. Para realizarlo, dobla el dedo anular y el meñique y coloca sus puntas tocando la punta del pulgar. Extiende los otros dos dedos de cada mano y mantenlos separados. Finalmente, con las palmas mirando hacia arriba, apóyalas sobre las rodillas.
Vayu Mudra. Este es el mudra del aire, y ayuda a eliminar el exceso de aire en el cuerpo para aliviar el estrés o la ansiedad. Para representarlo, dobla el dedo índice hacia la base del pulgar y luego cruza el pulgar sobre el índice.
Agni Mudra. Este mudra representa el elemento fuego y ayuda a combatir problemas digestivos. También es bueno para aportar claridad y fortalecer la autoestima. Para activarlo, dobla el dedo anular hacia la palma y coloca el pulgar sobre el dedo anular.



